Comprar una vivienda ya supone un desembolso importante. Ahora mismo, la actualidad implica que las hipotecas vayan a cambiar otra vez sus tipos. Es un mercado más difícil, que no imposible.
Eso no significa que sea inviable lo de conseguir financiación. Los bancos siguen concediendo hipotecas. El problema es que cada vez importa más llegar con los deberes hechos: tener ahorros, ingresos estables, incluso algún bien y una idea realista de la vivienda que realmente podrás permitirte.
Los intereses de las hipotecas vuelven a subir
Los últimos datos oficiales disponibles, correspondientes a julio de 2026, sitúan el interés medio de las nuevas hipotecas sobre viviendas en el 3,01 %.
La cifra queda por encima del 2,96 % registrado en junio. El plazo medio de los préstamos fue de 26 años y algo más del 62 % de las hipotecas se firmó a tipo fijo.
¿Qué significa esto si estás buscando casa?
Que no deberías dar por hecho que encontrarás las mismas condiciones que alguien que firmó su hipoteca hace unos meses.
Además, el euríbor ha vuelto a subir. Esto afecta especialmente a las hipotecas variables y a las mixtas cuando termina su periodo inicial a tipo fijo. Si estás empezando a buscar financiación, merece la pena comparar varias ofertas en lugar de esperar a que los intereses bajen.
¿Qué hipoteca interesa más: fija, variable o mixta?
No hay una respuesta válida para todo el mundo.
Una hipoteca fija tiene eso: interés fijo, misma cuota pase lo que pase. Eso permite conocer la cuota con antelación y organizar mejor los gastos de casa. A cambio, el interés ofrecido puede ser más alto que el de otras alternativas en determinados momentos.
La hipoteca variable suele estar vinculada al euríbor más un diferencial. Si el índice sube, la cuota puede aumentar cuando toque revisar el préstamo. Si baja, puede ocurrir lo contrario. El inconveniente es que resulta más difícil anticipar cuánto pagarás dentro de unos años.
La mixta combina ambas fórmulas: empieza con un periodo a tipo fijo y después pasa a uno variable. Va a resultar interesante si quieres cierta estabilidad durante los primeros años, pero debes mirar con atención qué interés se aplicará cuando termine ese periodo.
No te quedes solo con el porcentaje que aparece en grande en la publicidad. Revisa la TAE, comisiones, seguros y productos que el banco exige contratar para ofrecerte esas condiciones. Una hipoteca aparentemente barata puede dejar de serlo cuando sumas todas las vinculaciones.
¿Cuánto debería ganar para que me concedan una hipoteca?
No existe una cifra de ingresos que garantice la aprobación. El banco estudiará tu situación completa: nómina, antigüedad laboral, tipo de contrato, ahorros, préstamos pendientes y estabilidad económica.
Como orientación, muchas entidades intentan que la suma de las cuotas de las deudas no supere aproximadamente el 25 % de los ingresos netos mensuales del hogar. No es una regla universal, pero sirve para empezar a hacer números.
Si en casa ingresáis 3.000 euros netos al mes, una cuota hipotecaria de 900 euros ya representa el 30 % de esos ingresos. Si además pagáis un préstamo del coche o tenéis otras deudas, el margen se reduce.
Y hay otro detalle: el banco no solo comprueba si puedes pagar la cuota de hoy. También valora el riesgo de la operación si tus circunstancias cambian o los gastos aumentan.
Por eso, conviene hacer los cálculos con cierto margen. Que una entidad esté dispuesta a prestarte una cantidad determinada no significa necesariamente que sea la cantidad que más te conviene pedir.
¿Es buen momento para pedir una hipoteca?
Depende menos de intentar adivinar qué harán los tipos de interés y más de tu situación personal.
Primero, mira tus ahorros para ir con margen. Después, también debes tener cuidado con la idea de esperar unos meses porque los intereses podrían bajar. Nadie puede garantizar cómo evolucionarán. Y si durante ese tiempo sube el precio de la vivienda que quieres comprar, el ahorro que consigas en la hipoteca podría verse compensado por un mayor precio de compra.
Lo razonable es comparar las condiciones disponibles ahora y calcular si la operación funciona con ellas. Si más adelante aparecen ofertas mejores, podrás estudiar tus opciones, pero no conviene basar una decisión tan importante en una bajada que todavía no se ha producido.
La hipoteca debe adaptarse a ti, no al revés
El panorama actual exige comparar y negociar con calma. Los intereses han repuntado, el ahorro previo sigue siendo decisivo y las condiciones que ofrece cada entidad pueden variar bastante de un comprador a otro.
Antes de comprometerte con una vivienda, intenta conseguir una propuesta hipotecaria realista, revisa todas sus condiciones y reserva dinero para los gastos que no forman parte de la cuota.
Comprar una casa es una decisión a largo plazo. La mejor hipoteca no tiene por qué ser la que anuncie el interés más bajo, sino la que encaje con tus ingresos, tus ahorros y tus planes sin dejarte al límite cada mes.
Preguntas frecuentes sobre las hipotecas en 2026
¿Qué interés tienen actualmente las hipotecas en España?
El último dato oficial disponible consultado, correspondiente a julio de 2026, sitúa el tipo medio de las nuevas hipotecas sobre viviendas en el 3,01 %. Las ofertas concretas pueden ser superiores o inferiores según la entidad y el perfil del comprador.
¿Qué es mejor, una hipoteca fija o una variable?
La fija ofrece estabilidad en la cuota; la variable puede subir o bajar según evolucione el índice de referencia. La mixta combina un periodo fijo con otro variable. La mejor opción depende de tus ingresos, tu tolerancia al riesgo y las condiciones de cada oferta.
¿Puedo conseguir una hipoteca si tengo pocos ahorros?
Es más difícil, porque las entidades suelen exigir una aportación inicial y estudiar la solvencia del comprador. Existen operaciones y programas de aval que pueden facilitar el acceso a determinados perfiles, pero no garantizan que el banco apruebe el préstamo.
¿Debo esperar a que baje el euríbor para comprar una vivienda?
No necesariamente. El euríbor puede evolucionar en distintas direcciones y el precio de la vivienda también puede cambiar. Antes de decidir, compara las ofertas actuales y comprueba si puedes asumir la cuota con un margen razonable para imprevistos.

