Se nos ha dicho por activa y por pasiva que sí, que el mercado de segunda mano iba a bajar. Mientras la subida de las hipotecas hacía más difícil conseguir financiación, era lo lógico. Y sin embargo, echamos un ojo a lo que está pasando en la calle… y Sevilla es un ejemplo perfecto de que el precio de la vivienda de segunda mano sigue subiendo en toda España.
El mercado está saturado y, pese a ello, no exento de buenas oportunidades. Analizamos la cuestión con perspectiva para ayudarte a dar con la propiedad ideal.
¿Por qué sube y sube el precio de la vivienda de segunda mano? No hay oferta para cubrir la demanda
En los barrios de toda la vida, los que ya están consolidados, ya no hay suelo para levantar edificios nuevos. Como la oferta de obra nueva es mínima, la atención se centra en la segunda mano.
Así, como inmobiliaria en Sevilla vemos que cuando sale al mercado un piso bien ubicado se vende rapidísimo. Esa competencia entre compradores es lo que mantiene los precios arriba. Pero hay más.
Mucha gente empieza buscando un piso a estrenar, pero cuando ven los precios, cambian de idea y miran la segunda mano. ¿Por qué ha subido tanto la obra nueva? Porque todo está más caro. Incluido en el sector de la construcción.
Como la vivienda nueva se ha vuelto un artículo de lujo para muchos, la demanda se traslada a las casas y pisos usados, lo que termina empujando sus precios… hacia arriba.
Echar cuentas: comprar sigue ganando al alquiler
La gente es muy dada a la seguridad de tener un techo propio. Tal y como están los alquileres en muchas capitales tipo Sevilla, al hacer los números se ve que esa diferencia entre pagar la mensualidad de alquiler y la cuota de hipoteca, que ya no es tan grande.
Y es que cuando la economía se pone un poco inestable… la tendencia de España es proteger los ahorros invertidos por vía del ladrillo. Muchos pequeños ahorradores compran pisos de segunda mano para defender su dinero de la inflación o sacar una rentabilidad con el alquiler. Mientras esa mentalidad siga ahí, el mercado tendrá un suelo firme.
La ubicación no se puede fabricar
Hay algo que la obra nueva nunca podrá competir con la segunda mano: el sitio. Las mejores zonas de las ciudades ya están construidas. No es posible crear un centro histórico nuevo ni un barrio emblemático de la noche a la mañana. Quien quiere vivir en una ubicación concreta, con colegios, tiendas, bares, farmacia y vida de barrio ya asentada, tiene que comprar segunda mano. Y el comprador actual valora la ubicación por encima de casi todo.
El nuevo filtro: la eficiencia energética
Aquí viene un cambio importante que vamos a notar cada vez más. Antes, casi todas las viviendas usadas competían en la misma liga. Ahora no. Un piso de segunda mano que ya esté reformado y adaptado a las nuevas normativas energéticas se vende más rápido.
En cambio, los pisos antiguos que necesitan una reforma integral para no gastar una fortuna en calefacción o aire acondicionado están empezando a sufrir más resistencia por parte de los compradores.
¿Van a seguir subiendo los precios?
La realidad es que nadie puede asegurar qué pasará a pies juntillas. Eso sí, mientras falten casas en el mercado y la gente siga queriendo comprar, es muy difícil que veamos caídas drásticas de precio en las zonas con tirón.
Lo que sí veremos es un mercado más selectivo. Las viviendas que estén bien ubicadas y cuidadas se venderán sin problemas si tienen un precio asumible. Lo que esté fuera de mercado o necesite demasiados arreglos se quedará estancado.
Así que si vendes es un gran momento, pero no vale todo. Hay que poner un precio realista basado en datos y preparar bien la casa para las visitas.
Por desgracia, esperar sentados a que los precios se desplomen va a hacerte perder buenas oportunidades. Si tienes idea de poner tu propiedad o comprar, contacta con nuestra inmobiliaria en Sevilla y te asesoramos.
Preguntas frecuentes sobre el mercado de segunda mano
¿Por qué no baja la vivienda usada?
Porque falta stock. Hay más compradores interesados que casas disponibles en las zonas dinámicas, a lo que se suma el encarecimiento de la obra nueva.
¿Habrá una bajada de precios pronto?
No parece que vaya a ser generalizada. Dependerá mucho de cómo evolucionen los tipos de interés de los bancos y de la economía local de cada zona.
¿Sube más la segunda mano que la obra nueva?
No tiene por qué, se van arrastrando mutuamente. Pero al no haber apenas obra nueva en el centro de las ciudades, la segunda mano se vuelve más cotizada.

